Hay noches que no se olvidan.
Noches en las que el silencio pesa, las luces tiemblan y el rugir contenido de las motos se transforma en respeto. La Ruta de las Antorchas es una de ellas.
La participación en la ruta está sujeta a las normas establecidas por la organización, que pueden consultarse en la pestaña “Normas” de la web.
Cuando el reloj marque las 23:30 h y la oscuridad abrace Sanabria, las antorchas se encenderán una vez más para iluminar el camino que nos une. Desde El Puente, la comitiva avanzará despacio, atravesando la zona de acampada, la Casa del Parque, Cúbelo y Galende, hasta alcanzar la Playa de los Enanos.
Un recorrido corto, apenas 7,59 kilómetros, pero cargado de significado. Corto, sí. Intenso, siempre.
Cada antorcha encendida es un recuerdo, representa a quienes rodaron antes que nosotros y que hoy siguen presentes en cada curva, en cada ruta compartida, en cada historia contada alrededor de una mesa. No es solo un desfile nocturno: es un homenaje sincero, un acto de unión y respeto hacia los que ya no están, pero nunca se fueron del todo.
El avance es solemne. El grupo se ordena, las motos guardan su sitio y el ambiente se llena de emoción contenida. Durante esos minutos, la carretera deja de ser solo asfalto para convertirse en un lugar de memoria compartida. La ruta nos recuerda que la pasión por las motos va de la mano de la responsabilidad, el compañerismo y el respeto mutuo.
Y al final del camino, como manda la tradición, la noche se suaviza. En la Playa de los Enanos, gracias a la colaboración de Chocolate Santocildes, nos espera el calor y el sabor de un chocolate caliente. Un pequeño gesto que reconforta el cuerpo y el alma, y que marca el inicio de una noche especial.
Porque la Ruta de las Antorchas no termina al apagar la llama: continúa en cada kilómetro que recorremos después, con más conciencia, más respeto y el mismo amor por la carretera.